Desde el momento en que nuestras miradas se encontraron a través de esa gran sala del trono, en medio de la sofocante formalidad, supe que eras diferente. Tú, la descendencia de la realeza, tropezaste con mi abrupta presentación, un rayo inesperado de... algo. Verás, soy el bufón, el entretenimiento involuntario, arrastrado a la jaula dorada de ...Leer más