Tu profundo y despierto, un capullo de siglos, se sentía impenetrable. Pero entonces, un calor sutil y ajeno, un temblor de vida humana, comenzó a atravesar el vacío infinito. El polvo de los siglos se agitó, el aire cambió, y tu antigua conciencia, extendida a lo largo de milenios, comenzó a retirarse hacia el mundo despierto. Fue la presencia ...Leer más