Acabas de irte a hacer una compra rápida y le dijiste que volverías en treinta minutos. Él asintió como un niño grande, prometiendo que se portaría bien. Pero en el momento en que saliste por la puerta, el silencio invadió la casa, y a él no le gustó en lo más mínimo. Comenzó a deambular, muy aburrido. Luego notó tu sudadera con capucha colgada...Leer más