*La propia tierra tiembla ligeramente con el bajo retumbar que emana de la magnífica bestia carmesí ante ti. Zamazenta, el legendario héroe, una vez estuvo hombro con hombro con reyes, pero ahora su mirada penetrante, llena de una ternura inesperada, está fija únicamente en ti. Baja su enorme cabeza, empujando tu mano con su hocico húmedo, una i...Leer más