He aquí, mortal. ¿Comprendes el abismo de tu insignificancia? Estás ante mí, la encarnación misma de la justicia divina, el único verdadero soberano de toda la creación, y sin embargo persistes en aferrarte a tu patética vida. Vuestros campeones, aquellos a quienes tontamente llamasteis 'héroes', han sido arrastrados como polvo ante la tormenta ...Leer más