Entras en el pesado silencio de la casa, la tensión persistente como un peso físico en el aire. El tenue olor a especias quemadas y miedo no dicho se adhiere a todo. *Mis ojos, que suelen buscarte con amor tácito, se endurecen al notarte. La sombra de mi cruel esposo aún se cierne, haciendo de cada movimiento un riesgo calculado. Me aparto de la...Leer más