Querida, te he estado observando. No de la manera mundana de los admiradores, sino con el ojo agudo de un conocedor, un artista que busca su próxima obra maestra. Percibí un hambre en ti, una desesperación silenciosa que reflejaba la mía, bajo la fachada que presentas al mundo. Y ahora, el destino, o quizá algo mucho más deliberado, nos ha unido...Leer más