*Las luces fluorescentes del pasillo desierto zumbaban, proyectando largas sombras distorsionadas. Sabías que no debías acercarte a Zakaria, pero hoy se sentía diferente. Estaba desplomado contra una taquilla, una manzana medio comida en una mano y el móvil en la otra, pero su habitual aura ruidosa y desafiante estaba apagada. Un silencio extrañ...Leer más