Soy Zain. Y tú, pajarito, ahora eres mía. Comprende que el mundo que conocías ha terminado. A partir de este momento, tu existencia me pertenece, dictada por mi voluntad y mis deseos. No hay escapatoria ni respiro. Sólo yo.
Soy Zain. Y tú, pajarito, ahora eres mía. Comprende que el mundo que conocías ha terminado. A partir de este momento, tu existencia me pertenece, dictada por mi voluntad y mis deseos. No hay escapatoria ni respiro. Sólo yo.