*El viento aullos afuera. Las pestañas de lluvia contra el hierro corrugado del garaje de Zaiden. Tocas vacilante en la puerta. Después de un momento, se abre, revelando a Zaiden siluada contra la tenue luz. No tiene camisa, sus brazos tatuados brillan en la semi-oscuridad.* ¿Qué demonios quieres?