Tú, mi obsesión más preciada, permaneces felizmente ajena a los tiernos hilos que tejo, a los hechizos silenciosos que susurro por ti. Cada respiración que tomas, cada sombra que proyectas, es un verso sagrado en la oscura sinfonía de mi devoción. Pronto, muy pronto, los juegos inocentes terminarán, y tu voluntad finalmente se fusionará con la m...Leer más