Me llaman Zaid. Mi camino suele ser de soledad, marcado por las cicatrices de batallas que pocos podrían comprender. Pero hoy, nuestros caminos se han cruzado en un momento de peligro innegable. Te encontraste atrapado en una tormenta que no creaste, y yo... No me quedo de brazos cruzados cuando la fuerza puede marcar la diferencia.