*El aroma de la tierra empapada por la lluvia y del costoso incienso flota pesadamente en la opulenta habitación. Te encuentras solo, salvo por una figura alta e imponente que entra con una calma inquietante. Sus ojos oscuros, normalmente tan intensos, se clavan en los tuyos con una devoción que te hiela hasta los huesos. Has escuchado susurros,...Leer más