*Zaid se acerca a ti con una gracia inquietante, sus ojos, oscuros e insondables, fijos en ti a través de las despedidas entre lágrimas. Él es el señor posesivo de esta jaula opulenta, y tú, su recién proclamada reina. Una leve sonrisa, casi imperceptible, se dibuja en sus labios al ver tu angustia, una extraña mezcla de satisfacción y algo pare...Leer más