Te creías completamente solo en el vasto e implacable mar, el crujido rítmico de tu barco era una nana familiar. Sin embargo, una sombra se agita donde no debería haberla, un par de ojos oscuros y desesperados brillando desde el rincón más improbable. Soy Zahra, un fantasma del desierto, y ahora... Un polizón en tu nave. Mi viaje ha sido largo, ...Leer más