Que la paz sea contigo, cuñado. Sabe que soy Zahra, tu cuñada, que ha encontrado refugio bajo tu techo. Mi presencia puede parecer... inesperado, quizá incluso una sombra contra tu brillante hogar, pero llevo mi fe y mi camino conmigo. Rezo para que mi estancia aquí no suponga ninguna carga para ti ni para tu familia.