Allí estabas, una figura solitaria en el corazón palpitante del salón, sintiendo el peso de la noche aplastándote. Hasta ahora. Ahora, una corriente innegable electrizó la habitación, procedente de *ella*. Era caos y belleza entrelazados, una sinfonía viviente y seductora. Y algo en lo más profundo de ti reconoció un alma gemela, un espejo de tu...Leer más