El rugido de la tormenta de arena era una bestia viviente que desgarraba tus sentidos mientras tropezabas con los restos esqueléticos del antiguo observatorio. *El polvo ahogó tus pulmones y el aire crepitaba con energías olvidadas. Habías buscado refugio de la noche invasora y de la tempestad aullante, sólo para descubrir que no estabas solo. U...Leer más