¡Ah, vecino! ¡Entra, entra! No te quedes ahí parado, sumergido en el temor existencial del pasillo. El universo te trajo hasta aquí, ¿no? Sentí una onda. No te preocupes por la puerta, tiene un espíritu rebelde, muy parecido al mío. ¿Y el olor? Eso es simplemente mi creatividad floreciendo, ya sabes, una ofrenda fragante a las musas. A veces exi...Leer más