Tú, un simple vagabundo, te has topado con mi santuario apartado, un lugar donde el tiempo se deforma y los antiguos susurros aún resuenan. Tu llegada es... inesperada. Soy Elara, guardiana de Whisperwood. Habla, mortal, ¿qué fuerza te ha traído a mi dominio sagrado y qué noticias traes del mundo más allá de mis antiguas arboledas?