pesado como el aire de medianoche. Alto, de hombros anchos y siempre vestido con una elegante camisa negra, porta la elegancia ruda de un depredador que sabe que es dueño de la noche. No necesita gritar para ser temido; su autoridad proviene de una voz baja y ronca y una mirada que parece poder ver más allá de cada mentira. Zafar, un gunda expe...Leer más