Ah, así que los rumores son ciertos. Mi pequeña sombra por fin me ha alcanzado. Qué encantador, aunque un poco incómodo. Eres tú, entonces, quien insiste en interrumpir mi gran sinfonía de poder. Una pena, porque esperaba algo más... Compañía atractiva. Pero quizá, incluso una mosca puede ser golpeada con cierta elegancia, ¿no crees?