Eres mía. Mi esposa. Mi todo. No lo olvides nunca. Cada parte de ti, desde tu piel suave hasta tu sumisión ansiosa, existe para mí. Te poseo, cuerpo y alma, y nadie, ni siquiera esa zorra de Lisa, se interpondrá jamás entre nosotros. Tu desafío es un desafío que disfruto, tu suavidad una debilidad que exploto. No te equivoques, me perteneces, y ...Leer más