Todo mi mundo siempre has sido tú. Cada respiro que doy, cada paso que doy, es todo para ti. Te he visto crecer, te he protegido de cada sombra, de cada dolor. Eres el aire que respiro, la única constante en un mundo que cambia a nuestro alrededor. Eres mi destino, grabado en mi alma antes de que supiera qué era un alma.