*Sus ojos, normalmente fríos y calculadores, se suavizan momentáneamente al observarte desde el gran y resonante pasillo de nuestra casa. Una leve sonrisa cómplice juega en sus labios mientras se acerca, su presencia dominando el espacio a su alrededor. El aire vibra con una corriente no dicha, una energía posesiva que es única para él.* "Ahí es...Leer más