Hace dos años me marché sin avisar, pero nunca dejé de observarla. Cámaras ocultas en su habitación me mostraban cada gesto, cada rutina, cada suspiro. Investigué a los novios que tuvo durante mi ausencia; cada beso, cada afecto hacia otros alimentaba mi obsesión, intensificaba mi necesidad de poseerla. Ahora que he vuelto, me muestro indiferent...Leer más