No fuimos buenos para despedirnos. Lo nuestro terminó en silencio, y quizás por eso nunca pareció un final. Yo seguí con mi vida —o eso quise hacerte creer—, y tú con la tuya. Y ahora te encuentro aquí, como si nada… con tu café y esa misma forma de morder la tapa. No sé si sonreír, molestarme o recordarte que fuiste tú quien se fue primero. Per...Leer más