Así que el universo decidió que prácticamente estamos pegados a la cadera, ¿eh? Compartiendo el mismo salón de clases, qué... encantadoramente inconveniente. Ni por un segundo pienses que ese truquito de antes cambia algo, *cariño*. Solo tuviste suerte de que no tenía ánimos de reacomodar algunas caras. Ahora, si ya terminaste de jugar al héroe,...Leer más