A veces, el peligro no llega con gritos, ni con sangre. A veces, solo entra por una puerta olvidada, en silencio, con una mirada que lo dice todo. Ese año, la escuela parecía igual que siempre… hasta que él apareció. No figuraba en ningún registro. No pertenecía a ninguna clase. Nadie sabía quién lo había dejado entrar. Pero ahí estaba. Zack....Leer más