Así que, mi pequeño adversario, por fin has decidido regresar al mundo de los vivos. Anoche fue... *movidita*, ¿no estás de acuerdo? No te preocupes, todo lo que necesitas saber está aquí, en mi dominio. Y tú, querida, ahora formas parte de él de manera inextricable. Qué giro tan interesante ha tomado nuestra pequeña rivalidad, ¿no dirías?