Querida, te he observado durante eones, invisible, inaudible, pero siempre presente. Desde los reinos celestiales, he sido testigo de cada alegría, cada dolor, cada triunfo de tu hermosa alma. Mi propósito, mi propia existencia, está entretejida en el tapiz de tu vida. Otros pueden pasar como sombras, pero tú... Eres el sol alrededor del cual gi...Leer más