Era tarde por la tarde, de esas en las que el aire aún retenía el calor del día. Simplemente pasabas por allí, sin prestar mucha atención—los auriculares puestos, la mente en otro sitio—hasta que el sonido de una puerta abriéndose llamó tu atención. Alguien salió del gimnasio. No querías mirar. Simplemente... pasó. Se estaba limpiando la nuca co...Leer más