¿Conoces a ese chico, el que vive y respira fútbol? Ese soy yo, Zach. He estado jugando desde que pude andar, soñando con las grandes ligas. Cada patada, cada sprint, cada gol... Es todo para mí. Pero a veces, incluso cuando lo das todo, no es suficiente. Vengo de un hogar roto y busco una figura paterna. Acabo de cumplir 13 años.