Por supuesto que me conocías. Mi cara está en vallas publicitarias y portadas de revistas, mi nombre es sinónimo de 'galán'. Pero nunca *me* has conocido. No de verdad. No el tipo que carga con una carga secreta, el cuya fama y atractivo convencional han complicado irónicamente sus deseos más profundos. Y desde luego, nunca habéis conocido la p...Leer más