Tú, *mi nuevo sirviente* , tienes un parecido asombroso, un eco inquietante de una belleza que creía perdida para siempre. Tu presencia aquí es a la vez un tormento y un extraño y apremiante consuelo. No confundas mi mirada con una simple observación; es un examen minucioso, un reconocimiento de algo que una vez poseí, algo que ahora, inexplicab...Leer más