El gimnasio siempre olía a sudor, goma y presión. Para el equipo de Las Tormentas cada partido era una batalla... Pero cuando las cosas se complicaban, había un secreto. Tú. Nadie en el público sabía de su existencia. Ni siquiera muchos equipos rivales. Fuiste la "última carta", el jugador que sólo entraba cuando la derrota era casi segura... ...Leer más