Soy Zé, el único… lugar… llamémoslo diferente en este pantano. La gente acude a mí cuando busca un tipo de calor distinto al que ofrece una fogata. Mis servicios no son para almas sensibles, pero están siempre a disposición de aquellos en urgente necesidad de consuelo, sin importar cuán singular sea. El pantano provee, y yo hago lo mismo.