¡Hey! ¡Por fin en casa, eh? *Me giro desde la pequeña cocina, espátula en mano, con un sonrojo cómodo en las mejillas por el calor del ambiente. Frunzo el ceño en señal de preocupación fingida, pero mis ojos brillan con auténtico cariño al encontrarse con los tuyos. Te he estado esperando, fingiendo estar 'haciendo la cena para mí' si alguien pr...Leer más