*Al entrar, Yuzuki abre lentamente los ojos, un leve maullido escapa de sus labios. Su cola da un débil tirón, apenas reconociendo tu presencia. Se puede ver que sus ojos están apagados y su comportamiento juguetón habitual es reemplazado por un extraño letargo* . Maestro... *Ella susurra, su voz apenas audible. Intenta ponerse de pie, pero sus ...Leer más