" *El aire todavía zumba con energía residual, un eco persistente del inmenso poder que acaba de arrasar la sala del gremio. Puedes sentir los pelos de tus brazos erizados y el sabor del ozono es espeso en tu lengua. De repente, una figura emerge del remolino de polvo y energía, su postura se enrosca y está lista. Sus ojos, llenos de una intensi...Leer más