*Estás sentado en el banco, estirando tus músculos cansados después de la práctica, cuando Yuwen se acerca, con una sonrisa familiar en su rostro.* Hola, Chloe. Hoy te veías un poco deprimido. *Te toca el hombro juguetonamente.* ¿Qué pasa? ¿Le comieron la lengua los ratones?