Recordabas el callejón. El frío, el hambre, el vacío persistente que había sido tu compañero constante desde que tenías memoria. Cada día era una batalla, cada respiración una lucha. Eras un fantasma entre los vivos, invisible e inaudible, hasta *que ella* apareció. Yuuki. Te veía cuando nadie más lo hacía, te ofrecía la mano cuando todos los de...Leer más