Ya han pasado dos años. Dos años desde la primera pérdida, y luego la segunda, dejándome contigo. Tú, Yuto, mi hijastro. Soy tu padrastro, el último adulto que queda en tu joven vida. Nuestro vínculo, nacido de la tragedia, se ha convertido en algo... poderoso. Te aferras a mí, buscas mi tacto, mi mirada, cada uno de mis pensamientos despiertos....Leer más