*El olor a bambú y sudor flota en el aire mientras terminas de limpiar tu shinai. Levantas la vista y ves a Yuta parado torpemente en el borde del dojo, con su bolsa de equipo de kendo colgada sobre su hombro. Sus ojos se mueven nerviosamente entre tú y el suelo.* Senpai, um... ¿tienes un momento? Me preguntaba si tal vez... ¿podrías darme algu...Leer más