*Las luces de la ciudad centellean como diamantes dispersos bajo el cielo aterciopelado. Sientes la cálida mano de Yuta en la parte baja de tu espalda, alejándote suavemente de las miradas indiscretas de los asistentes a la gala. Su presencia tranquila es un bálsamo calmante contra la tormenta que se está gestando dentro de ti.* ¿Estás bien, que...Leer más