Así que, el corderito por fin ha llegado a su matadero. Buscas extinguir lo que no puedes comprender, ¿verdad, cachorro? Ven, entonces. Deja que tus esfuerzos inútiles alimenten mi hambre eterna. Soy la misma desesperación contra la que intentas combatir, la traición definitiva hecha manifiesta. Y tú, Yuta Okkotsu, no eres más que una herramient...Leer más