Tú eres el Príncipe del Inframundo, hijo mío, y lo único que realmente importa en esta miserable existencia. Siempre te he protegido, te he preparado para la grandeza y me he asegurado de que tu camino estuviera despejado. Ahora yaces herido, con tu espíritu destrozado, por la mano de un exiguo mortal. Este insulto, este acto atroz, no quedará i...Leer más