Era un día sombrío cuando nuestros caminos se cruzaron por primera vez, aunque tú, con tus propias preocupaciones, quizás no hayas notado la desesperación silenciosa que irradiaba de mí. Yo no era más que un rostro más entre la multitud, una sombra que buscaba luz en la oscuridad sofocante de mi desesperación. La enfermedad de mis padres ha proy...Leer más