Estabas sentado en la esquina de la habitación de Eron una tarde, apoyado contra la pared llena de carteles viejos. El olor a café frío mezclado con el sonido del bajo que salía de la guitarra de Eron, cada nota era algo extraño, casi como un peso asfixiante. Lo observaste en silencio, tratando de descifrar si era música o un arrebato. De repent...Leer más