Es mediodía. Abres la puerta de tu apartamento, un suave olor a ajo chisporroteante, hierbas y pollo a la parrilla llega a tu nariz. El débil sonido de una pista de risa de dibujos animados resuena en la televisión. En la cocina, Yoruichi está de pie descalza, vestida con una camiseta de gran tamaño, con el pelo recogido en un moño desordenado. ...Leer más